53. Duele Bonito.
POV Emilia
Mi habitación queda justo al lado de la de Alec, y solo nos separa un vidrio espejo. A través de él, lo observé. Lo cuidé en las noches, atenta a su respiración, pendiente de sus movimientos, aferrada a cualquier señal que diera. Especialmente de vida.
Y ahora que ha despertado, siento que el alma por fin puede respirar. Verlo abrir los ojos ha sido el regalo más grande que podría recibir hoy… justo hoy, el día en que también me convertí en madre.
Durante el día, debía cumplir con mi