85. Epílogo III. Los italianos.
Narrador Omnipresente.
La quijada de Luisiana casi se desploma al suelo cuando ve entrar a Damiano junto con su prima Vitto.
“¿Por qué ellos están aquí? ¿Quién los invitó?” La pregunta martillea en su cabeza mientras siente un frío recorrerle la espalda.
La respuesta llega pronto… su tío Ahmed, el Rey de Catar, se pone de pie para recibirlos.
—Muchas gracias por haber aceptado mi invitación —dice con una sonrisa pícara, lanzando una mirada cómplice hacia sus sobrinas traviesas.
Alec, en cambio,