NO TE CONFUNDAS GEMMA.
Dante subió al poco tiempo al piso numero cuarenta, estaba realmente deshecho, había juzgado a la mujer más importante de su vida.
Intentó llamar a Zaira, sin embargo, o hubo respuesta de su parte, Dante estaba muy desesperado, todo lo que le había dicho a aquella hermosa mujer fue producto de sus celos.
El teléfono de Dante sonó y él inmediatamente contestó imaginando que Zaira le había devuelto la llamada.
-¿Dante, donde estas, estoy en casa esperándote, tienes que cuidarme ahora que llevo a