HICIMOS EL AMOR OTRA VEZ.
-Ven te ayudo con eso, dijo él sin dejar de mirarla.
Ella se acercó y al sentir sus manos un escalofrío recorrió todo su cuerpo, ese hombre lograba solamente con el tacto de sus manos excitarla de gran manera.
-¿Estas fotografías las tomaremos dentro de la casa?
-Sí, tú dime donde te parece mejor.
Zaira caminó hasta la sala principal, en donde había un juego de comedor, cuando quitó la manta que lo cubría, descubrió que era muy antiguo, se veía que podía valer una fortuna, se recostó sobre la m