EN LA EMPRESA.
Zaira bajó del taxi, en ese momento Dante estaba llegando también, esta vez no bajó en el estacionamiento, sino que le pidió a Malcom que lo dejara en la entrada principal; esperó a que la chica entrara para que entraran los dos al elevador.
-Buenos días señor Fabbri, dijo Zaira intentando parecer lo más tranquila.
-No respondiste mi mensaje, estaba preocupado. ¿Estás bien?
-Y yo estaba ocupada señor, dijo ella sin despegar la mirada de su teléfono móvil, tenía miedo de no poder ocultar el dolo