Mía
Mi familia detesta los autobuses. Yo tampoco soy un amante de transportarme en ellos, pero sí disfruto la sensación de libertad que me invade cuando estoy dentro, siendo uno más de los habitantes de la capital del país.
Si no fuera por mi misión, nunca habría estado aquí ni habría mostrado mi talento. Me alegro en parte, pero cada vez que veo a mi jefa y noto lo increíble persona que es, mi corazón se rompe más y más.
Ahora puedo comprenderlo todo y puedo decir que quiero estar aquí, que