Narrado por Gabriel Calvelli
El pasillo de la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de Thalassa se había convertido en nuestra trinchera particular. Lucas, Liam, Emma, Mía y Noah estaban esparcidos por las sillas de espera, en ese estado de letargo que produce la combinación de agotamiento extremo y miedo constante. Yo estaba apoyado contra la pared, con los ojos cerrados, tratando de procesar el video que había visto, tratando de asimilar que la mujer que amaba me había estado protegiendo