Al día siguiente, las tropas de Kane avanzaron más allá de su frontera, marchando triunfantes entre la devastación que había quedado donde antes se encontraba el ejército de Nardis. Sin embargo, cuando emergieron del bosque Esmer, una emboscada los aguardaba. Los guerreros enemigos se encontraban al frente, bajo el mando de Gedeón. A su lado estaba Aradne y el rey del imperio de Uregon. Una sonrisa maliciosa se dibujó en el rostro de Kane al ver a Odin, mientras pensaba: "Qué fácil será tomar d