Aradne estaba perdiendo la paciencia con el espectáculo. Se levantó de un salto y golpeó la mesa con fuerza, atrayendo la atención de todos de inmediato.
—Ya estoy harta de escuchar tantas estupideces. El rey Gedeón ya ha comprobado que su futuro heredero, Eiden Drester, es su hijo—. Indicó con un tono burlón— Lástima por ti, Mara, que en una noche logré lo que tú has intentado durante años. Pero voy a ser compasiva contigo y te regalo a mi mate, ya lo use ya lo bote. Pueden continuar con su bo