Los guardianes del enemigo estaban de mal humor, observaban a las siete mujeres que preparaban la comida. Entre ellas estaban Emma y Marie, quienes lideraban al grupo, compuesto por cinco mujeres que no lograron escapar al refugio y quedaron atrapadas en medio del conflicto. La tensión se palpaba en el aire, acentuada por la presencia intimidante de tres hombres armados que las apuraban, revisando cada ingrediente que utilizaban.
Aradne entró en la cabaña con calma. Dirigiéndose a Emma, pregunt