—Al menos, después de ese momento traumático, te encontraste con una persona de noble corazón.
—Sí, mi madre era un ser bondadoso. Se quedó en esta manada por mí. Rechazada por su mate y con un niño pequeño, en otra región no iba a ser fácil. —Hizo una pausa—. Cuando tenía catorce años, hubo un alfa que reconoció mi rostro.
—¿Descubrieron que eras hijo de Elyón?
—Sí... Afirmaba que yo era el hijo perdido de Elyón. Ese alfa estaba seguro de haberme visto con él. Quería entregarme personalmente a