—¿Sara? Sara… —Sara abrió los ojos en su contra y vio a Mila vestida y maquillada, entonces su ceño se frunció.
—¿Qué? ¿A dónde vas?
—Pasearé con Mikhail… aquí en casa piensan que voy al trabajo, así que eso es lo que debes decir en cualquier caso…
—¿Y qué se supone que haga en tu ausencia? —Y Mila sonrió.
—Tal vez Mauro esté desocupado, es algo que no me has contado…
Sara se tapó la cabeza con la colcha, y Mila sonrió dándole un beso a través de ella.
Ella bajó la escalera, aprovechando que h