El ambiente en el club se volvió tenso cuando las palabras de Mauro resonaron en el aire. Sara observó la escena con asombro, sorprendida por la intensidad de la reacción de Mauro y os demás hombres intercambiaron miradas incómodas antes de apartarse y dejar espacio para la pareja en el centro de la pista de baile.
Incluso la misma Sara sabía que nada de lo que estaba pasando, estaba siendo bien visto por lo demás, sin embargo, Mauro era el jefe, y entendía que aquí era ley lo que decía, a pesa