—¿Entonces…? Estoy desesperado por saber por qué quieres protegerte de mí… —Mikhail acortó la distancia y acarició el brazo de Mila en una caricia larga, y luego subió sus dedos a su cuello, mientras ella cerró los ojos.
Y en un minuto muy largo de silencio, ella lo miró.
—Siempre me enviaste un mensaje…
—¿Cuál? —Mikahil preguntó muy cerca de su boca.
—Uno que decía, “aléjate de mí” —Mikhail frunció el ceño y miró su boca.
—Es el mismo mensaje que leí de ti… pero he tenido mis razones…
Mila neg