CAPÍTULO 65 AMOR Y REDENCIÓN
Zahar…
No sabía si respirar o llorar. El médico había dejado la palabra ahí, flotando entre los dos, como una bomba que nos explotaba en las manos:
Embarazada… Tenía un bebé aquí y ahora y no sabía que hacer con esa información, pero lo que sí sabía era que quería sostenerlo con el alma, porque yo sabía muy bien lo que se sentía perder…
Mis labios se abrieron, pero no salió sonido. Lo primero que hice fue mirar a Kereem, porque quería que su rostro me dijera qué ha