CAPÍTULO 66 AMOR Y REDENCIÓN
Zahar…
Avanzó despacio, seguro y con cada paso suyo hacía que el corazón me golpeara más fuerte. Yo retrocedí un par de pasos hasta que mi espalda chocó contra la pared. Él apoyó una mano junto a mi cabeza, inclinándose sobre mí y luego susurró de forma lenta y dolorosa.
—Toda la noche pensando en esto —murmuró con la voz baja, rasgada y ardiendo en mi piel mientras mi pecho subía y bajaba de forma errática—. Fingiendo calma mientras quería arrancarte el vestido y d