Kereem…
Las paredes del palacio no hablan, pero yo he aprendido a leerlas. Cada piedra ha visto más de lo que el tiempo permite recordar, y esta mañana me levanté con la misma carga invisible que me acompaña desde que había visto esos ojos azueles por última vez.
Según lo planeado, hoy había una reunión extraordinaria diplomática en la sede principal de los consulados.
Yo no soy de los que dan explicaciones, nunca lo he sido. Siempre he tenido un conflicto con mi padre acerca de ellos, porque a