Terceros…
Naim miraba la pantalla de su computadora, mientras tecleaba, y al mismo tiempo, respondía algunos mensajes encriptados provenientes de Rusia. Sin embargo, su mente funcionaba a mil por hora mientras trataba de encajar todas las piezas del rompecabezas que se desplegaba ante él.
Había algo que le había incomodado mucho en las últimas semanas, y esa, era la maldita cercanía que Sanem quería tener con Kereem, aunque ella en el fondo sabía que su hermano, estaba en otro mundo.
Sin embarg