Zahar…
Habían pasado cuatros días desde que llegué. Días de mucho trabajo, de leer informes, de estudiar todo el plano de la ONU, y de escuchar a Víctor y a todo su equipo terminar de estructurar el plan que se llevaría a cabo en las reuniones venideras.
Tenía tanta información en la cabeza que por las noches me daba vueltas, aunque Víctor no me había dado la precisa del monarca, pero el tiempo corría con rapidez, y esta noche, en este edificio al que me había invitado Víctor, sería la reunión