UNA CENA PARA RECORDAR.
UNA CENA PARA RECORDAR.
Nathaniel coloco su huella digital, y con un suave empujón, la puerta se abrió a un mundo inesperado. No era el desorden de siempre, sino una sala transformada en un santuario de romance. La mesa estaba decorada con un mantel blanco impecable, adornado con velas aromáticas que iluminaban suavemente la habitación. El ambiente estaba impregnado de un aire de romance, con una suave música de fondo que creaba una atmósfera íntima y acogedora. En la cocina, un chef personal s