UN JEFE CELOSO.
UN JEFE CELOSO.
―¿Así que tú eres la hermosa secretaria de Nathaniel? ―pregunto el hermoso hombre de ojos tan oscuros como la noche.
Elara hizo lo posible por mantenerse calmada, pero era casi imposible cuando se estaba frente a un hombre como él. De repente, con un movimiento fluido y seguro, la hizo girar y luego la sujetó de nuevo por la cintura. Elara sorprendida por la precisión del giro, se encontró de repente muy cerca de él, respirando su aroma amaderado. Ella no pudo evitar estar impr