SI VOY A CASARME CONTIGO.
SI VOY A CASARME CONTIGO.
Nathaniel salió de sus pensamientos cuando la enfermera le dijo que ya podía pasar. Asintió con una sonrisa tenue y abrió la puerta lentamente. Victoria estaba acostada en la cama, su rostro reflejaba el dolor y la fatiga de su cuerpo. Al sentir la puerta abrirse, giró su rostro hacia él.
―Nat… ―susurró con los ojos llorosos ―… estás aquí.
Él no dijo nada, caminó hacia la cama y arrastró una silla para sentarse frente a ella. Victoria intentó acercarse, pero él se lo