SALVANDOLA
Elara encerrada dentro de la habitacion de archivos, sentía como su pecho comenzaba a apretarse, las lágrimas mojaron sus mejillas y poco a poco fue perdiendo la fuerza para seguir llamando, se dejó caer a través de la puerta, mientras su respiración se hacía cada vez más lenta y su corazón latía a toda velocidad, el sudor corrió a través de su espalda y poco a poco todo comenzaba a dar vuelta a su alrededor.
Pero en el último segundo, escuchó la voz de Nathaniel del otro lado de la p