HUMILLANTE DERROTA (II)
Nathaniel no pudo evitar soltar una risita al ver la destreza con la que Elara había manejado la situación, disfrutando visiblemente del momento incómodo de Victoria. En ese instante, la tensión fue interrumpida por la llegada de un invitado distinguido, el senador Piters, un amigo cercano de la familia. Regina se adelantó a saludar al recién llegado.
―Senador Piters, qué placer verlo. Permítame presentarle a la esposa de mi hijo, Elara Cross.
El senador sonrió y tomó