ADVERTENCIA CLARA
Victoria estaba a punto de marcar un número en su teléfono cuando sintió un tirón agudo en su cabello.
― ¡Ah! ―exclamó, sorprendida y con dolor.
Elara, con una mirada feroz, no dijo una palabra. Solo la agarró firmemente del brazo y la arrastró hacia un rincón apartado, lejos de los ojos curiosos de la alta sociedad que se entretenían en el salón principal.
Finalmente, cuando estuvieron solas y frente a frente, presionó su brazo contra el cuello de Victoria, cortando su respira