BUENAS Y MALAS NOTICIAS.
BUENAS Y MALAS NOTICIAS.
Julián se quedó un momento en silencio, sintiendo el calor de la sangre que aún manaba de su labio. La decisión estaba tomada. Con paso decidido, salió de su oficina y se dirigió hacia el escritorio de Margarita.
―Sígueme. ―le ordenó.
La mujer no hizo preguntas, solo se limitó a hacer su trabajo.
―Margarita, necesito que convoques una reunión de emergencia con todos los socios. ―instruyó con seriedad.
La sorpresa se dibujó en el rostro de Margarita, pero asintió y c