HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 58. Otras intenciones.
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 58. Otras intenciones.
Mikhail rio sin humor, señalando hacia el coche destrozado mientras sus ojos se humedecían.
—¿Calma? ¿Quieres que esté calmado cuando la mujer que amo está desaparecida, posiblemente herida, y quién sabe en manos de quién? —escupió apretando los puños, pero la respuesta de su segundo al mando terminaría de desesperarlo.
—Bueno, jefe, no quisiera echarle más leña al fuego, pero creo que los dos sabemos bastante bien en manos de quién puede estar