UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 35. Un torbellino en alta mar
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 35. Un torbellino en alta mar
¿A quién demonios creía que engañaba? Irina apretó los puños mientras su corazón se aceleraba. Estaba enamorada de aquel idiota hasta los huesos, había pasado todo un año tratando de recuperarse de él y bastaba tenerlo delante para que se le alborotaran hasta los pensamientos otra vez.
Sintió su boca impactando contra la suya de una forma que era imposible de evitar. La lengua de Konstantine salió a provocarla y ella, que casi no le