Lianys
Entro a la cocina un tanto sensible, me siento en el taburete viendo como Jacinta hace el almuerzo. Mis tripas empiezan a rugir sin ningún tipo de vergüenza haciendo que las mejillas se pongan rojas apenada cuando ella me mira con una sonrisa entre los labios. Los cólicos son cada vez más fuertes provocando que me retuerza por el dolor, Jacinta me pregunta que me pasa y le explico por lo que comienza a preparar un té que según se me quitará todos mis males.
A mi mente llegan esos recuerd