La fortaleza del Territorio Obsidian no era la misma de hace cinco años.
Donde antes solo había tiendas de cuero y murallas de estacas improvisadas, ahora se alzaba una impetuosa empalizada de troncos de pino negro reforzados con hierro, custodiada por dos torres de vigilancia de tres niveles. Los vigías renegados, armados con arcos pesados y lanzas de caza, se mantenían inmóviles bajo la nieve que comenzaba a caer suavemente sobre el valle.
En el bastión central de la fortaleza, Kaelia se term