Capítulo 95: Heridas y Secretos.
El aire en el almacén aún vibraba con el eco de los golpes y la tensión irresuelta. La sangre seca en los labios de Gabrielle y Gianni era un recordatorio escarlata de su enfrentamiento, pero ahora, más que los puños, eran sus miradas las que libraban una batalla silenciosa. Se observaban desde lados opuestos del espacio, ceños fruncidos, evaluándose mutuamente con la intensidad de dos depredadores que han probado la fuerza del otro y saben que cualquier movimiento podría reiniciar la pelea. La