Capítulo 53: La Noche que Kievak Ardió.
La noche sobre Kievak se desplomó envuelta en un manto de neón perverso y el rugido ahogado de una ciudad celebrando su propia condena.
Desde la posición elevada donde Gianni observaba, la Ciudad de la Perdición era un organismo enfermo y brillante.
Las avenidas palpitaban con desfiles espontáneos: amos ebrios arrastraban a sumisas semidesnudas con collares de diamantes, las luces estroboscópicas de clubes lanzaban destellos epilepticos sobre rostros distorsionados por el éxtasis químico, el a