Capítulo 19: Reivindicación en la Guarida de la Loba
El sedán negro de la DIGE se detuvo frente al complejo de edificios grises y anónimos que albergaban la base operativa. Gianni descendió, y fue como si una sombra de hielo y acero se extendiera desde él. El aire, ya tenso por la actividad frenética que se percibía, agentes moviéndose a paso veloz, conversaciones urgentes por radios, miradas cargadas de una alerta inusual, se congeló aún más a su paso. Murmullos susurrados se extinguían cuando se acercaba, las miradas se desviaban rápidamente, ll