El trayecto hacia el penthouse fue relativamente tranquilo. Aziel apenas hablaba, y yo me encontraba inmersa en mis pensamientos. No podía evitar sentir una mezcla de nervios y curiosidad por lo que me esperaba esa noche. Al llegar, la puerta principal se abrió revelando un espacio moderno, amplio y decorado con una mezcla de tonos neutros y detalles elegantes.
—Por aquí —dijo Aziel mientras me guiaba hacia una habitación con un baño adjunto—. Puedes arreglarte aquí. Tienes tiempo suficiente an