Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz blanca de la sala de ecografías era casi quirúrgica. Fría. Inmutable.
Aitana tenía la camiseta arremangada y el vientre expuesto, con el gel aún fresco extendido sobre su piel. La ginecóloga observaba la pantalla con una media sonrisa mientras pasaba el aparato con delicadeza.-Todo va muy bien -dijo finalmente-. Tu bebé está creciendo a un ritmo perfecto. ¿Quieres saber el sexo?Aitana dudó. Por un in






