UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 38. Un jefe vivo
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 38. Un jefe vivo
Ivan frunció el ceño y se levantó de un salto, porque eso solo podía significar que otra vez venían problemas. No era que no estuviera acostumbrado, llevaba años viviendo en el caos que eran las organizaciones de la mafia, había tenido media vida para adaptarse, pero tampoco quería que Sari creyera que iban a vivir permanentemente bajo las balas.
—Déjalos pasar —ordenó sin perder la calma—. Quiero verlos.
En pocos minutos, varios hombres entraron