UN ÁNGEL EN GARANTÍA. EPÍLOGO.
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. EPÍLOGO.
El gran día finalmente había llegado. La mañana del evento transcurría bulliciosa y emocionante en el castillo: los corredores relucían, las flores olían a promesa y el cielo se mantenía despejado, como invitando al amor a florecer sin temor.
Sari bajó con el corazón acelerado hacia el vestíbulo principal. Petra estaba allí, junto a Marija, organizando detalles de última hora. La imagen era tierna: Petra, con una lágrima contenida en su mejilla, hablaba de cuánto