UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 59. El poder
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 59. El poder
Dorina dio un paso más hacia Sari, con la pistola temblando entre sus manos, pero con una mirada que no vacilaba en lo absoluto. Su pelo estaba revuelto, los labios agrietados, y los ojos hundidos por la falta de sueño y cordura.
—¿Sabes cuánto tiempo te he odiado? —dijo, con voz baja y contenida, como si cada palabra saliera desde el fondo de su estómago—. Desde que tengo conciencia. Desde que supe que solo eras un reemplazo mío, porque el maldito vi