UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 37. Ni obligación ni culpa
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 37. Ni obligación ni culpa
Y aquello sí era nerviosismo en toda su expresión. Ivan caminaba de un lado a otro de la salita de espera, hablando consigo mismo mientras Jackson y Maggie lo miraban desde uno de los consultorios.
—Si fuera perro ya se estaría mordiendo la cola —susurró Jackson—. Mientras lo operabas en una camilla oxidada en el sótano donde los secuestraron, ¿pensaste alguna vez que verías a un mafioso con ansiedad declaratoria?
—¿Eh? —Maggie lo miró c