UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 33. Malas noticias
UN ÁNGEL EN GARANTÍA. CAPÍTULO 33. Malas noticias
—¿Por su voluntad o por la tuya? —preguntó maggie con ese tono incisivo que solía usar cuando algo no le encajaba del todo. Porque a fin de cuentas Ivan no era el santo patrono de los desvalidos y decir que era suya le sonaba más a declaración de propiedad que a instinto protector.
Ivan tragó saliva y se restregó la cara con las manos. Llevaba dos días sin dormir y aun así sentía que no podría pegar los ojos en otros dos.
—Esa es la pregunta del