Constanza
Al salir del restaurante, nos topamos con algunos guardias que nos preguntan qué planeamos hacer.
—Solo vamos a la casa de la abuela —responde Damon, abrazándome protectoramente—. ¿Qué es esto, un interrogatorio?
—No, pero la ciudad no es segura ahora.
—¿Están seguros de que eso es cierto? —pregunto, escéptica—. No he visto nada en las noticias y todo parece marchar con normalidad.
—De todos modos, no podemos confiarnos —replica el guardia—. Por precaución, vamos a llevarlos a…
—No, no