Constanza
Aunque no me siento en lo absoluto culpable por lo que pasó anoche, quise compensar a Damon pasando todo el día con él. Sin embargo, todos mis planes acaban de irse al demonio.
Cillian está frente a nuestra mesa, pidiéndonos sentarse con nosotros. Seguramente ya se enteró de que pudimos ver a su mujer salir semidesnuda de su habitación.
Aunque por un instante sentí una punzada de celos, comprendí enseguida que él debió echarla y que, en realidad, no pasó nada.
Cillian la detesta demasi