Cillian
Después de arreglarme, llamo a Jack para que ordene a las empleadas preparar un gran desayuno para todos. Sin embargo, él apaga de golpe mis ilusiones.
—Hoy no va a desayunar acompañado, señor —me informa—. El señor Damon y su prometida salieron hace cinco minutos; planean volver solo para recoger sus cosas e irse al hotel.
—¿Y se puede saber por qué se les permitió salir? —pregunto, esforzándome por sonar tranquilo, aunque por dentro ardo como el infierno—. La ciudad…
—La situación ya s