Capítulo 86. Protocolo roto.
La terraza era un horno, pero el verdadero calor no venía del sol. Arthur intentaba trabajar. Tenía una videoconferencia con sus socios de Tokio. Tenía la camisa de lino puesta, los auriculares profesionales y fingía que el balance de Sterling Global le importaba más que la mujer que nadaba a tres metros de su cámara.
—The margins are unacceptable, Tanaka-san / Los márgenes son inaceptables, Tanaka-san —decía Arthur con voz firme, aunque sus ojos estaban clavados en el espectáculo acuático fre