Capítulo 51. Declaración de propiedad.
Pasillo de la Sala de Espera Privada.
La frase de Arthur quedó flotando en el aire esterilizado como una sentencia de muerte. "Me las voy a llevar".
Bruno Ávalos sintió que la sangre le hervía de nuevo. Hizo el ademán de avanzar, de romper la tregua impuesta por su esposa, pero Victoria se interpuso sutilmente.
No lo empujó; solo se colocó en su línea de visión, cruzándose de brazos con esa elegancia fría que compartía con Camila, pero con la madurez de quien maneja al hombre más poderoso de l