Capítulo 42. La manada completa.
—¡Mami! ¡Te ves como una princesa de fuego!
El grito agudo rompió la burbuja de tensión sexual y odio. Harper y Hanna aparecieron corriendo por el pasillo lateral, seguidas por una niñera que intentaba, sin éxito, mantener el orden. Camila se tensó. Su instinto fue ponerse delante de ellas, cubrirlas, esconderlas del lobo. Pero Arthur fue más rápido.
La transformación fue instantánea y aterradora. La máscara de seductor cruel desapareció. Arthur se giró hacia las niñas y, sin dudarlo un segundo