Capítulo 35. La verdad matemática.
Avenida Paseo de las Palmas, Ciudad de México.
La lluvia comenzó a caer de repente, una tormenta de verano típica de la ciudad que transformó el sol del mediodía en un crepúsculo gris y prematuro.
Las gotas golpeaban el parabrisas del Aston Martin con violencia, distorsionando el mundo exterior, convirtiendo las calles en ríos de asfalto brillante.
Arthur Sterling conducía en silencio. No había música. No había radio. Solo el sonido rítmico de los limpiaparabrisas cortando el agua y el zumbi