Capítulo 16. Obligada.
Dos semanas después del viaje a Nueva York, la Torre Reforma celebraba el cierre de un contrato millonario con unos socios japoneses.
Para Bruno, era otra victoria en un tablero de ajedrez infinito. Para Renata, era otra noche en el infierno, con la soga un poco más ajustada.
Bruno organizó una cena de gala en el restaurante exclusivo del piso 50, "Cielo". Para Renata, la noche no era una fiesta.
Era una prueba de resistencia física y emocional, un maratón en el que cada minuto era un obstácu