Capítulo 19. La grieta en el muro.
Sala de Juntas, Torre Legacy
El silencio que siguió a la exclamación inocente de Harper fue tan denso que podría haberse cortado con un cuchillo.
Camila reaccionó con el instinto de una tigresa acorralada. Se agachó bruscamente y atrajo a Harper hacia su pecho, hundiendo la carita de la niña contra la tela negra de su blazer, ocultándola, enterrando esos ojos delatores y ese cabello dorado que brillaba como una acusación bajo las luces halógenas.
Con el otro brazo, jaló a Hanna para pegarla a