186. ¿Qué dijiste?
Adrián retiró la mano del caballito como si acabara de quemarse.
Retrocedió un paso.
Su respiración se volvió irregular.
Yo seguía observándolo, incapaz de apartar la vista de su rostro.
—¿Qué dijiste?
Parpadeó varias veces.
Parecía tan sorprendido como yo.
Miró el juguete otra vez.
Después volvió a mirarme.
—No... no lo sé.
Su voz sonó insegura por primera vez desde que lo conocía.
—Lo dije sin pensar.
Me acerqué despacio.
No quería presionarlo.
Había aprendido que los recuerdos no aparecían c